Laurent Simons, un niño belga de tan solo 9 años, se convertirá el próximo diciembre en la persona más joven en obtener un grado universitario, concretamente una ingeniería eléctrica, un programa académico de 3 años que él ha conseguido completar en 9 meses.
Laurent no es el primer niño en completar una hazaña así: en 1994, el estadounidense Michael Kearney se graduó con 10 años en la Universidad de Alabama del Sur, donde estudió Antropología y fue distinguido con el "World Guinness Record" al graduado universitario más joven, un reconocimiento que todavía ostenta.
El "pequeño Einstein" no sigue un plan de estudios común, explicó a Efe su madre, Lydia Simons, quien aclara que "él va a su ritmo".
El objetivo de este niño, cuyo coeficiente intelectual se cifró en el valor máximo de 145 puntos, es "conseguir extender la vida" a través de la creación de "órganos artificiales", una actividad que, según Laurent, "podría llegar a conseguir la vida eterna".
Por el momento, Laurent se encuentra trabajando en su proyecto de final de grado: un chip electrónico conectado al cerebro.
Pese a su brillante currículum académico y sus aspiraciones profesionales, Laurent, que se ha convertido en toda una estrella mediática en Bélgica y Holanda y cuenta con más de 43,000 seguidores en Instagram, sigue siendo un niño a quien le da vergüenza hablar delante de la cámara y es difícil arrancarle más de dos palabras seguidas.
Los Simons opinan que no hubiera sido posible obviar la inteligencia de su hijo y que, por el contrario, "es importante darle a Laurent la oportunidad de continuar desarrollándose académicamente".
Al finalizar su ingeniería, Laurent quiere estudiar un doctorado y formarse en medicina, aunque por ahora sus padres todavía negocian con él la hora a la que debe apagar Netflix e irse a la cama.
EFE






