Durante un encuentro con el gremio de abogados, el Senador por Nuevo León, Waldo Fernández, llamó a abrir un debate nacional sobre el modelo de las Fiscalías Estatales y la falta de mecanismos claros de rendición de cuentas tras la autonomía que adquirieron con la reforma constitucional.
Fernández recordó que, en su momento, el argumento central de la reforma fue que al independizar a las Procuradurías de los Ejecutivos estatales se reduciría la corrupción. Sin embargo, cuestionó si "en el caso concreto de Nuevo León, ¿se acabó la corrupción?"
El Senador señaló que las leyes no están "escritas en piedra" ni son inamovibles, sino que deben adaptarse a las necesidades de la sociedad.
En este sentido, subrayó que la autonomía de las Fiscalía en Nuevo León no ha significado una mejora tangible en seguridad ni en la percepción ciudadana sobre la justicia.
"Dos años de conflicto político por la Fiscalía trajeron consecuencias devastadoras en materia de seguridad. ¿Qué hubiera pasado si el conflicto se hubiera resuelto antes? ¿Cuántas vidas se habrían salvado?" expuso.
Para Fernández, el problema central es la ausencia de controles claros.
"No basta un informe escrito. Hay que debatir sobre resultados y casos concretos que preocupan al ciudadano. Hoy no hay un proceso claro de rendición de cuentas para el Fiscal, como sí lo tiene el Poder Ejecutivo", enfatizó.






